Búsqueda rápida de términos
Pon entre comillas los términos compuestos.

No es lo que se dice

La chambrana y el guardapolvo no son lo mismo

 

A partir del románico la ornamentación de los vanoen edificios principales se consideró un rasgo de mayor distinción. Las ventanas y las puertas comenzaron a lucir en muchas iglesias y numerosos palacios una moldura lisa o labrada, parcialmente perimetral, que, a más o menos distancia del vano, lo contornea realzándolo. Apenas sobresale del paño (3) que la sostiene, y a veces incluso se encastra en él. Es la chambrana.

En no pocas portadaabocinadala chambrana adopta la forma de una arquivolta (2), la más exterior, pero ni lo es ni forma parte del abocinamiento.

La chambrana está íntimamente emparentada con el alfiz, muy presente en el arte islámico y su ámbito de influencia, moldura ornamental, sin embargo, que los visigodos ya conocían. La función de la chambrana, como la del alfil, es, cabe repetirlo, puramente decorativa; no tiene por tanto el cometido de proteger o cubrir nada, ni siquiera desviar fuera de los vanos la lluvia que se desliza por el paramento (1).

De un tiempo a esta parte se está arrinconando en el desván de nuestra memoria colectiva el específico nombre de chambrana por un erróneo intercambio con el manoseado y vulgar guardapolvo (1). Lo cual no deja de sorprendernos cuando viene de la mano de comentaristas que, por lucimiento personal o esnobismo, se caracterizan más bien por el uso preferente de voces exóticas frente a otras más pedestres. Aquí, sin embargo, habrían acertado. Salta a la vista que una chambrana —se ha  señalado ya— no protege ni del polvo ni de nada. Para esta función ya está el guardapolvo, que, dicho sea de paso, no expresa con tan excluyente nombre todo lo que representa, a saber: tejadillo en voladizo sobre una entrada, sobre un arco o encima de un balcón para prevenirlos de la llu­via, el polvo y otros agentes agresivos, amén de servir de protección ocasional a personas y animales. El guardapolvo se corresponde además con el tejaroz cuando este alcanza gran vuelo.

 

 

Portada de la desaparecida iglesia de San Nicolás,
trasladada en 1908 a la iglesia de San Juan
de la Rabanera (Soria). Siglo XII.

NOES chambrana2

Ermita de Nuestra Señora de la Octava.
Peñarrubias de Pirón (Segovia). Siglo XII.

NOES chambrana3

Chambrana encastrada. Iglesia de San Andrés.
Abelenda (Avión, Orense). Siglo XII.

NOES chambrana6

Chambrana en el blasón de los Ulloque Beleño.
Olloqui (Navarra). Siglo XV.

NOES chambrana4

Guardapolvo de la Casa de la Torre. Sevilla.
Siglo XV.

NOES chambrana5

Guardapolvo de la iglesia de Santa Marta.
Jaraíz de la Vera (Cáceres). Siglo XV.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Puedes dejar un comentario

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *