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No es lo que se dice

Seo. La duplicada “catedral de la Seo”

 

Seo es el nombre que recibe la catedral en Aragón y Cataluña. Esta apócope de sede (del latín sedes -dis) dio seu en catalán, seo en fabla aragonesa y en lengua gallega: iglesia donde el obispo tiene su sede o cátedra magisterial; por tanto, catedral.

El emparejamiento análogo seo-catedral surge hacia el siglo XI y se consolida principalmente en los siglos de expansión del gótico (XII-XVI). Mucho antes, en el seno de determinadas iglesias cristianas, sobre todo en las urbes de mayor población y rango, además de satisfacer las prescripciones del calendario litúrgico y sus celebraciones sagradas, se impartían estudios de teología, gramática y latín. Por la importancia que tenían entonces estas materias, quienes asumían el papel de enseñantes lo hacían desde su cátedra (del griego καθέδρα, kathédra, ‘asiento’), sitial (1) puesto en lugar destacado. Esta forma de enseñanza fue el embrión de lo que más tarde se llamaría “estudios catedralicios”, que pocos siglos después darían lugar a las universidades, las cuales habrían de conservar hasta nuestros días el omnímodo ejercicio de la “cátedra”. Así pues, aquellas incipientes iglesias-escuela no tardaron en cobrar el alto reconocimiento que se granjearon con su adoctrinamiento, hasta alcanzar el debido estatus de preeminencia dentro del estamento religioso.

El equivalente latino de καθέδρα era, como ya se ha dicho, sedes, sedis (de sedere, sentarse), por lo que la conjunción semántica de ambos términos, por ser equivalentes, no tardó en consagrarse. Al despuntar el arte gótico, los primeros templos en reconvertirse al novedoso y sublime estilo  (1) ojival fueron los que ya gozaban del mayor predicamento, o sea, las iglesias-cátedra. Después, en buena lógica eclesiástica y en consonancia con el sentir popular, el templo arquitectónicamente más grandioso y excelso terminó siendo el lugar predestinado para las solemnes celebraciones litúrgicas presididas por el obispo. Este, a su vez, era en su diócesis el depositario de la doctrina canónica, el maestro de la fe y el garante de la ortodoxia. A él por tanto correspondía ocupar la cátedra o administrar su delegación, él era el titular de aquella sede, y desde allí impartiría su magisterio. La sede había devenido en catedral y la catedral en sede.

De elaboración más tardía, y ya sin resonancias catedralicias, son los conceptos «Santa Sede» y «Sede Apostólica» para referirse a la autoridad doctrinal que emana del «Solio Pontificio», en alusión directa al papa. (Mucho más reciente es el uso, en el ámbito civil, de la locución “sede parlamentaria”.) Estas expresiones siguen fieles al sustrato etimológico latino y dejan, sin embargo, en segundo plano la referencia griega, que solo se ha hecho patente —cada vez menos, por fortuna—, en las declaraciones «ex cathedra» del sumo pontífice.

Únicamente en en el cuadrante nororiental de la Península ha prevalecido la equivalencia seo-catedral, que poco a poco se ha ido extendiendo también por las demás regiones españolas. Pero nadie, sin embargo, en parte alguna utiliza el castellano nombre de sede para referirse a una catedral.

Por todo lo que antecede podemos concluir que se hace redundante decir “catedral de la Seo”.

 

 

Seo de Albarracín (Teruel). Siglo XVI.

Seo de Santa María de Mediavilla.
Teruel. Siglos XII-XIII.

Catedral de San Salvador (“la Seo”). Zaragoza.
Siglos XII-XIV.

 

 

(clica encima de las imágenes) 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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