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Sillares y mampuestos

etrusco

Arte desarrollado durante los siglos IX-III a. e. en la región central de la península itálica, configurada como Etruria (la Toscana, el Lacio y parte de la Campania) por los predecesores de los romanos. Procedentes del Asia Menor, arribaron a las costas de Italia por el mar Tirreno. Según algunos historiadores, los etruscos trajeron a Europa, el arco de medio punto y la bóveda; otros, sin embargo, opinan que fueron los romanos quienes hicieron estos hallazgos durante sus incursiones en Oriente. El arte etrusco mantuvo una estrecha relación con el arte griego y con la corriente helenística posterior, como se pone de manifiesto en el uso de algunas formas jónicas, y en especial de un tipo de columna emparentada con la columna dórica, que los romanos elevarían a la categoría de orden clásico consagrándola como columna toscana, que tanto juego daría siglos más tarde al arte del Renacimiento.

El más allá estaba muy presente en la vida de los etruscos, y nos han legado ejemplos de arquitectura funeraria como los columbarios y los hipogeos de corredor (3), excavados en la roca o construidos con toscos sillares. Se cubrían con falsa cúpula, que tapaban después con tierra formando un túmulo (1). Los más grandes contenían aposentos o edículos (3), en los que se instalaban uno o más sarcófagos —al principio de terracota y más tarde de piedra—, que a menudo llevaban sobre la tapa la estatua del difunto, recostado el cuerpo y erguidos el torso (2) y la cabeza.

Los etruscos, escultores poco expertos con la piedra, destacaron en cambio como broncistas.

Por haber empleado en la construcción de viviendas materiales deleznables —madera, cañizos y cubierta vegetal—, no han pervivido restos que pudieran hoy arrojar luz sobre su hábitat doméstico y urbano.

Hasta más o menos el año 200 a. e. —cuando la Etruria quedó definitivamente dominada por la República Romana—, la cultura etrusca se mantuvo fiel a sus formas patrimoniales, que a partir de entonces o bien desaparecieron o fueron reabsorbidas por la romanización.

 

 

Tumba de los Relieves. Hipogeo etrusco de
Benditaccia. Cervéteri (Italia). Siglo VII a. e.

Sarcófago de los esposos. Museo del Louvre. París.
Siglo VI a. e.

 

Quimera de Arezzo. Museo Arqueológico de
Florencia. Siglo IV. a. e.

Necrópolis etrusca de Benditaccia. Cervéteri (cerca
de Roma). Siglo VII a. e.

Cista de Ficoroni (77 cm). Circa 330 a. e.
Hallada en Praeneste (Palestrina, Lacio).
Museo de Villa Giulia de Roma.

Sarcófago en terracota de Larthia Seianti (hallado
en Chiusi, Siena). Siglo II a. e. Museo Arqueológico
Nacional de Florencia.

 

 

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