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Sillares y mampuestos

restauración

Disciplina y oficio que consiste en devolver en lo posible el estado original —con las técnicas adecuadas y en muchos casos con el aporte de materiales nuevos— a edificios, monumentos o piezas aisladas que, por el paso del tiempo o la intervención humana, han sufrido alteraciones en su configuración inicial. Esta definición, no obstante, responde a criterios tradicionales que hoy no todos los especialistas comparten. Al conjunto de actuaciones restauradoras se le denomina intervención.

Cabe mencionar cinco tipos de intervención: a) la que pretende recuperar el aspecto original de la fábrica primitiva por eliminación de elementos añadidos ajenos al estilo (1) fundacional; b) la que se centra en reponer materiales originales desperdigados en el entorno ruinoso o afortunadamente almacenados, y en caso de haber desaparecido, fabricarlos, quedando patente lo antiguo conservado y lo que es fruto de la moderna reposición; c) la que opta por reconstruir completamente el edificio basándose hasta donde sea posible en la documentación existente; d) la que se limita a preservar los restos existentes con actuaciones de mera consolidación antirruina que no impliquen cambios o añadidos regeneradores (ruina consolidada), y e) la que quiere remodelar el inmueble, modificando alguno de sus elementos o variando su estructura.

En las restauraciones arquitectónicas llevadas a cabo en España hay ejemplos de las cinco intervenciones expuestas, pero no faltan actuaciones conciliadoras que buscan aunar hasta donde se pueda los referidos criterios restauradores. De las muchas referencias que cabría citar, escogemos tres actuaciones que han perseguido ante todo la estética final del proceso, independientemente de la fidelidad a la obra original: la iglesia románica de San Martín de Tours (en Frómista, Palencia, siglo XI), la iglesia románicolombarda de Santa María (en Ripoll, Gerona, siglos X-XI) —ambas restauradas a finales del siglo XIX— y el palacio islámicomudéjar de la Aljafería de Zaragoza, cuya intervención se acometió en la segunda mitad del siglo XX.

El estado de opinión respecto a algunas restauraciones contemporáneas es frecuentemente contradictorio, y lo que para unos es una restauración modélica y respetuosa con las esencias de lo restaurado, para otros es una palmaria intervención-reconstrucción invasiva, ajena al legado histórico-artístico que en toda obra (2) restauradora hay que preservar.

En cuanto a los criterios más puristas sobre restauración, he aquí una opinión autorizada, tal vez demasiado optimista:

«Desde hace muchos años, en ninguna ciudad europea se interviene para liberar monumentos. Esta forma de intervenir sobre los bienes culturales se considera una praxis totalmente inadecuada, cuya fundamentación teórica forma parte del pasado, y ha sido ya superada por teorías de la restauración más científicas, fundadas en un mayor conocimiento del objeto cultural sobre el que se interviene. Ningún profesional de la restauración se atrevería hoy a plantear el derribo de varias manzanas de trama medieval para proporcionar la visión de 360º de una catedral; ni a eliminar elementos decorativos barrocos de una iglesia gótica para devolverle su unidad de estilo; ni a derribar la cabecera gótica de un templo románico; ni a poner brazos a una venus griega sin ellos… Pero estas cosas se hacían en el pasado. Afortunadamente, se aprende de los errores. Hoy no prima el monumento como valor artístico singular, sino que se ha evolucionado hacia el concepto más amplio y complejo de bien cultural.» (M. Domínguez Carrero. Octubre 2012.)

AcordarAnacronismoAnastilosis. PastichePatrimonio en peligroSocalce.

 

 

Teatro de Sagunto (Valencia) (año 50).
Una vez restaurado (1990-97), en 2008
se dictó sentencia condenatoria.

Limpieza restauradora de un capitel del claustro
de la concatedral de Tudela (Navarra).

Castillo de Matrera (siglo IX). Villamartín
(Cádiz). Restaurado en 2016.

Cabecera de la iglesia de San Miguel. Íscar
(Valladolid). Siglo XII. Piedra original de
de mala calidad provocó su sustitución
en la parte superior del ábside.

Santiago el Viejo o de los Caballeros. Zamora.
Siglo XII. Adviértase la parte inferior del ábside.

Iglesia gótico-mudéjar (ss. XIII-XIV) de San
Miguel. En el s. XVIII se adaptó al barroco.
Hoy está en vías de recuperar su estado
original. Villalón de Campos (Valladolid).

cómo era y cómo es San Martín de Frómista
antes de su restauración

Santa María de Ripoll antes y después
de su reconstrucción

el palacio de la Aljafería desde el siglo XVI
al siglo XX

 

 

(clica encima de las imágenes)