trompa
Rincón semiabovedado o arco capialzado y cónico —cual gigantesco abanico cóncavo— que resuelve arquitectónicamente el paso de un cuadrado a un círculo (en el caso de la cúpula, y menos en la bóveda) o a un octógono o dodecágono (tratándose del cimborrio, y a menudo también de la cúpula). En todos los casos, salvo raras excepciones, se requiere el concurso de al menos cuatro trompas, una para cada ángulo del cuadrado sobre el que se alza la cúpula, la bóveda o el cimborrio.
No hay que confundir la trompa con la pechina. Aunque guardan cierto parecido y ambas cumplen una misión ancilar respecto de la cúpula y de la bóveda, la pechina se reduce al triángulo semiabovedado y curvilíneo que resulta de apear (1) directamente la semiesfera de la cúpula o la bóveda sobre los cuatro arcos torales (1) afrontados del crucero (1), pero no incorpora elementos nuevos a la fábrica, cosa que sí hace la trompa. Sin los arcos torales que la originan, la pechina no existiría; la trompa, por el contrario, es un elemento independiente que no debe su configuración a dichos arcos, hasta el punto de que puede existir sin ellos en la yuxtaposición angular de dos muros contrapuestos, actuando como apeo (2) —posiblemente imprescindible— de una cúpula, una bóveda o un cimborrio. Si la pechina, cabe repetirlo, se circunscribe indefectiblemente al espacio triangular curvilíneo que forman los arcos torales enfrentados dos a dos, la trompa, en cambio, aun cuando existan dichos arcos, no se supedita a ellos, sino que a menudo los rebasa instalándose por encima. La elevación —mayor o menor según los casos— de las trompas sobre los arcos torales conduce la mayoría de veces a dotar al espacio que se cubre de un cerramiento de base octogonal.
Las trompas han estado siempre ligadas a la arquitectura religiosa —en especial la románica y la gótica—, donde toman con frecuencia el diseño de una venera, símbolo cristiano de muerte y resurrección. Pero también hallamos trompas en espacios civiles; de hecho su origen se remonta al Imperio romano, cuyos arquitectos, no obstante, la importaron de Oriente Medio.
Ver también este artículo. Avenerada. Tetramorfos.

Dos de las trompas de la capilla
del Cristo de la Escucha. Catedral
de la Encarnación. Almería. Siglo XVI.

Salón de Embajadores. Castillo-palacio de Juan
Pacheco (marqués de Villena). Belmonte (Cuenca).
Siglo XV.

Capilla mayor de la iglesia de San Pablo. Palencia.
Siglo XVI. Caso excepcional de solo dos trompas
para la bóveda.

Bóveda mudéjar sobre trompas. Capilla del Dulce
Nombre de Jesús (Iglesia de la Magdalena). Sevilla.
Siglo XV.

Linterna sobre trompas de la capilla del
Sagrario. Colegiata de Santa María la
Mayor. Antequera (Málaga). 1550.

Bóveda de horno con linterna sobre trompas.
Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora.
Mendiola (Álava). Siglo XVI.
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