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Sillares y mampuestos

fachada

hastial (1) o imafronte

Cualquier paramento (1) exterior de un edificio. Sin embargo, cuando hablamos de fachada, todos nos referimos invariablemente a la parte delantera o principal de un inmueble, y en caso contrario aportamos más datos: fachada trasera, fachada lateral, fachada norte, fachada del brazo izquierdo del transepto, etcétera.

Una vez más el templo nos sirve también aquí como objeto de estudio. La frecuente complejidad de su diseño nos permite contemplar varias fachadas en una misma construcción. Antaño la puerta principal de una iglesia miraba siempre a occidente (menos en el románico, donde era habitual la orientación mediodía), quedando a oriente la cabecera testero, todo un símbolo alusivo al Cristo solar que da vida a los creyentes. Contrapuesta a la cabecera o fachada trasera se alza la fachada delantera o principal, que corresponde a los pies —si bien lo de «principal» es una concesión verbal gratuita, habida cuenta de que en un templo la parte principal recae en la cabecera—. (Testero y pies aluden a ese místico cuerpo humano que representa la planta [1] de una iglesia: cabecera = cabeza o testa; transepto = torso y brazos abiertos; nave central = tronco y piernas; e imafronte = pies.) Como ya se ha insinuado al comienzo, en el repaso de las fachadas de un templo también tenemos en cuenta, cuando es el caso, los dos hastiales del transepto con sus respectivas entradas. Ver también este artículoY este otro.

Al ser la fachada muchas veces la única parte del inmueble que se percibe desde el exterior, es también casi siempre su única tarjeta de presentación, aun a riesgo de que en no pocos casos la fachada no guarde relación estilística con el interior del edificio, especialmente en las iglesias, sometidas tantas veces a lo largo de los siglos a los vaivenes de los cambiantes gustos artísticos.

Del espectro arquitectónico existente en materia de fachadas —ya no solo religiosas— destacamos cinco tipos:

la fachada armónica: está flanqueada por dos torres.

la fachada reticular: no tiene muro de carga, sino barras o vigas entramadas.

 la fachada muro cortina: predomina entre las fachadas llamadas «ligeras», pues no soporta más carga que la de sus propios materiales; se adhiere a la estructura de la fábrica sin formar parte de ella.

la fachada tradicional:  forma parte importante de la estructura global y se construye con los materiales tradicionales (sillares, ladrillos, hormigón, madera, cristal…), jugando con infinidad de diseños.

la fachada retablo: su aspecto nos recuerda la distribución compartimentada de un retablo religioso, y forma unidad con la misma portada de la iglesia.

ChaflánFastial. FrontisFrontispicio. Retranqueo.

Ir a “Cómo se llama“: 1, 2 y 3.

 

 

Catedral de Santa María de Regla. León. Siglos XIII-XIX.

Fachada meridional del transepto.
Iglesia de Santa María del Azogue.
Benavente (Zamora). Siglo XIII.

Fachada principal del mercado Central de Valencia.
1928.

fachada armónica
Iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación.
Vélez-Rubio (Almería). 1769.

fachada muro cortina
Museo Oceanográfico. Valencia. 2003.

fachada reticular
Las Torres de Hércules. Palmones
de los Barrios (Campo de Gibraltar,
Cádiz). 2009.

Casa de Colón o del Gobernador. Vegueta (Las
Palmas de Gran Canaria). Siglo XV.

Palacio de los duques de Goyeneche. Irurita
(Valle de Baztán, Navarra). Siglos XV-XVII.

Ayuntamiento de Huelva. 1949.

Teatro Victoria Eugenia. San Sebastián. 1912.

Concatedral de la Ascensión de María.
Siglos XIII-XV. Mondoñedo (Lugo).

Casa Resines (acera de Recoletos). Valladolid.
Finales del siglo XIX.

Iglesia de la cartuja de Nuestra Señora
de la Defensión. Jerez de la Frontera
(Cádiz). 1667.

Fachada de la iglesia del convento dominico de
San Esteban. Salamanca. 1609.

Fachada retablo de la catedral de
Santa María. Gerona. 1733-1960.

 

 

♣ (clica encima de las imágenes)